Es difícil imaginar un mundo en el que Pikachu no sea el rostro de Pokémon. Después de todo, aparece en videojuegos, series, películas, juguetes y prácticamente cualquier producto relacionado con la franquicia.

Sin embargo, durante los primeros años de desarrollo existió otro personaje que tenía muchas posibilidades de convertirse en la imagen principal de la saga. Y de haber ocurrido, la historia de Pokémon probablemente habría sido muy diferente.

El favorito no era Pikachu

Pikachu y Clefairy durante los primeros años de Pokémon

Cuando Pokémon comenzó a expandirse fuera de los videojuegos de Game Boy, los responsables de la franquicia buscaban una criatura capaz de representar a toda la marca… y Pikachu no era la primera opción.

Uno de los candidatos más importantes era Clefairy, un Pokémon que incluso tuvo un papel protagonista en el manga Pokémon Pocket Monsters, donde acompañaba al personaje principal en lugar del famoso ratón eléctrico.

La situación cambió cuando comenzó la producción del anime. Los responsables de la serie consideraron que Pikachu tenía varias ventajas frente a Clefairy. Su diseño era más fácil de reconocer, destacaba mejor en pantalla y podía conectar tanto con niños como con niñas.

Además, su color amarillo ayudaba a que sobresaliera rápidamente en cualquier escena. La decisión parecía pequeña, pero terminó definiendo el futuro de toda la franquicia.

La mascota perfecta para una franquicia global

Con el estreno del anime, Pikachu se convirtió rápidamente en el personaje más popular de Pokémon. Su personalidad, sus expresiones y la relación que desarrolló con Ash ayudaron a crear un vínculo emocional que pocos personajes han logrado dentro de la industria del entretenimiento.

Con el paso de los años, su popularidad creció hasta convertirse en uno de los personajes de ficción más reconocibles del planeta. Hoy resulta difícil imaginar a otro Pokémon ocupando el lugar de Pikachu.

Pikachu y Clefairy durante los primeros años de Pokémon

Sin embargo, durante los primeros años de la franquicia, Clefairy estuvo muy cerca de convertirse en la imagen principal de una de las marcas más exitosas de todos los tiempos.

Y aunque nunca sabremos cómo habría sido ese universo alternativo, es posible que millones de personas no hubieran identificado a Pokémon tan fácilmente como lo hacen hoy gracias al pequeño Pokémon eléctrico.