Durante los años noventa, los rumores eran parte fundamental de la experiencia de jugar videojuegos. Antes de YouTube, Reddit o las redes sociales, los secretos se compartían en patios de escuela, revistas especializadas y foros de Internet. Muchos eran falsos, pero algunos escondían una parte de verdad.
Uno de los casos más famosos ocurrió con Pokémon Red y Pokémon Blue, cuando miles de jugadores escucharon una historia aparentemente imposible: existía una forma de conseguir a Mew sin usar trucos ni dispositivos especiales.
Durante mucho tiempo se creyó que era solo una leyenda urbana. Sin embargo, años después se descubrió que aquel rumor tenía una base real.
El Pokémon secreto que casi nadie debía encontrar

Cuando Pokémon Red y Pokémon Blue llegaron a Occidente en 1998, los jugadores sabían que existían 150 Pokémon. El más poderoso era Mewtwo, cuya captura era uno de los mayores desafíos del juego. Sin embargo, los datos internos del cartucho escondían algo más.
Los desarrolladores de Game Freak habían incluido a Mew como una especie de broma interna. El Pokémon ocupaba muy poco espacio de memoria y fue agregado al final del desarrollo por el programador Shigeki Morimoto. Debido a que el juego ya estaba terminado, Nintendo decidió no promocionar su existencia.
La idea era distribuirlo únicamente mediante eventos especiales. Eso convirtió a Mew en uno de los mayores misterios de la historia de los videojuegos.
El rumor que parecía imposible
Durante años comenzaron a circular historias extrañas. Algunos aseguraban que Mew se encontraba debajo de un camión estacionado cerca del S.S. Anne. Otros afirmaban que había que completar la Pokédex al 100%. También existían teorías que involucraban secuencias absurdamente complejas de movimientos y objetos.

La mayoría de esos rumores eran completamente falsos. Sin embargo, uno de ellos llamó la atención de los jugadores más curiosos porque sí producía resultados. La explicación real no tenía nada que ver con camiones escondidos ni misiones secretas.
Todo se debía a un error de programación. En los juegos originales existía una serie de fallos relacionados con el sistema de entrenadores y encuentros salvajes. Si el jugador realizaba ciertas acciones en un orden específico, era posible manipular los valores de memoria utilizados por el juego.
Sin que los desarrolladores lo planearan, esto podía generar encuentros con Pokémon que normalmente no aparecían en estado salvaje. Entre ellos estaba Mew. Lo más sorprendente es que el procedimiento podía realizarse usando únicamente el cartucho original, sin códigos, modificaciones ni accesorios externos.
Cuando la comunidad descubrió la verdad
Con el paso de los años, jugadores y programadores comenzaron a analizar el código de los títulos clásicos de Pokémon. Fue entonces cuando se confirmó que el llamado «Mew Glitch» funcionaba realmente.

La comunidad descubrió que no era una función secreta creada por Game Freak, sino una consecuencia accidental de varios errores presentes en el juego. Aun así, el resultado era impresionante: cualquier jugador podía encontrarse cara a cara con uno de los Pokémon más raros de la franquicia.
Lo que durante años pareció una leyenda urbana terminó convirtiéndose en una de las historias más fascinantes de la preservación de videojuegos.
Una leyenda que sobrevivió al paso del tiempo
Hoy existen formas mucho más sencillas de obtener a Mew gracias a eventos oficiales y juegos modernos, pero la historia sigue siendo especial para los veteranos de la franquicia.
En una época donde casi todos los rumores terminaban siendo falsos, los jugadores descubrieron que Mew realmente estaba ahí, escondido dentro del cartucho de Pokémon desde el principio, esperando a que alguien encontrara la forma correcta de revelarlo.
