2013 fue llamado icónica o quizás trágicamente el Año de Luigi, y durante 12 meses, Nintendo lanzó títulos y productos celebrando los 30 años del plomero miedoso más querido del mundo. Y aunque no se ha expresado en nombre, 2022 definitivamente se ha asentado como el Año de Kirby: conmemorando los 30 años de uno de los personajes más adorables y poderosos de los videojuegos, Nintendo y HAL Laboratory han organizado eventos y conciertos, pero también lanzaron Kirby and the Forgotten Land, el primer juego que lleva a Kirby a la tercera dimensión.

Sin embargo, la cosa no quedó ahí, ya que HAL también desarrolló Kirby’s Dream Buffet, un spin-off que me ha sorprendido en más de un sentido. Con una premisa sencilla pero adictiva, un competitivo pero justo sistema de juego, divertidas y memorables recompensas, así como opciones de juego en línea sorprendentes para un título de Nintendo, este nuevo experimento es un excelente postre para la metafórica comida que ha sido el Año de Kirby.

Poyo-tón

Kirby’s Dream Buffet no se tarda en ponernos en contexto con la cinemática de introducción. Por atrabancado, Kirby se come un pastel con un tenedor mágico y se encoge al tamaño de una cereza, lo cual resulta ser un regalo de la creación para el pequeño ser: ahora que es diminuto, la comida es gigantesca, y puede rodar para absorber todas las fresas en su camino, compitiendo con otras versiones de sí mismo para averiguar quién es el ser cósmico más apto en las artes de absorción culinaria.

Aquí no hay historia y no hay implicaciones de nivel galáctico para el mundo de Dream Land y sus habitantes, y eso es perfecto para un juego de este estilo. La premisa es sencilla: compites con otros 3 jugadores mientras ruedas en dos carreras a través de pistas llenas de comida de tamaño gigantesco, con un minijuego como intermedio, para finalmente luchar en una batalla campal en una arena de espacio reducido. Al final, quien haya comido más fresas al final de la batalla es el campeón de la contienda. Eso es Kirby’s Dream Buffet a grandes rasgos, pero la belleza del título radica en un concepto sencillo pero divertido puede llegar a ser como Kirby, extremadamente absorbente.

Rodando y comiendo, comiendo y rodando

Los campos de obstáculos son variados, y siguen la siempre vistosa temática de la comida: al ser del tamaño de una mora, rodamos a través de campos basados en hamburguesas, con bollos de pan, lechuga, tomates y discos de carne; panqueques y waffles, con fresas, frutas y mantequilla que detiene tu progreso; helado, con pisos resbalosos; y muchos otros cursos culinarios que se desbloquean conforme obtenemos fresas y terminamos carreras.

Estas competencias pueden recordarnos a las vistas en Fall Guys, pero con un aforo mucho más reducido: en todo momento participan solamente cuatro personas, lo cual hace que las batallas sean más tensas y que sintamos que siempre estemos en contienda y con posibilidades de ganar a pesar de empezar en cuarto lugar. Entre los elementos que permiten que sintamos oportunidades para triunfar, encontramos, por ejemplo, el hecho de que mientras comemos crecemos en tamaño, lo cual nos hace más rápidos pero también hace que podamos flotar menos para evitar caídas: esto permite que aquellos Kirbys de menor circunferencia puedan evadir caídas y llegar antes al final de cada carrera, la cual nos premia con 50, 20 u 10 fresas de acuerdo con nuestro orden de llegada.

Por otro lado, los minijuegos intermedios permiten que los jugadores con puntajes cercanos alcancen a sus oponentes, en competencias muy parecidas a las que hay en títulos de la serie Mario Party. Finalmente, las contiendas de Battle Royale son el cierre con broche de oro de cada partida, donde perseguimos canastas que sueltan fresas; intentamos tirar al oponente para obtener puntos; y evadimos pinzas y oponentes que pueden retirarnos del campo, lo cual sustrae puntaje de nuestro total.

Afortunadamente, no solamente rodamos, saltamos y flotamos. Como todo buen título de Kirby, las habilidades Copia logran relucir como protagonistas de la contienda, ahora en forma de comida. Aunque adaptadas al contexto gastronómico de la competencia, las habilidades son icónicas, y nos permiten convertirnos en gelatina para evadir bloqueos, transformarnos en ruedas dona o cupcakes tornado para arrasar con todo a nuestro paso, o incluso caer como una piedra chocolatosa para vencer a nuestros oponentes en el Battle Royale.

A por el pastel

Sí, la victoria en cada carrera nos da muchos puntos, pero la realidad es que la ventaja puede cambiar de un momento a otro. Aunque esto a veces puede sentirse frustrante, como cualquiera persona que ha sido atacado por una concha azul en Mario Kart puede atestiguar, esta indertidumbre le otorga mucha emoción a las partidas y nivela el campo para que nos sintamos involucrados en todos los momentos de la carrera.

Para permitir que podamos disfrutar el título sin importar nuestra conexión a Internet, Kirby’s Dream Buffet cuenta con formas de juego local y en línea. Aunque pensaríamos que la computadora sería fácil de vencer, la realidad es que el modo local presenta un reto considerable, dejando a los jugadores humanos atrás si no utilizan todas las tácticas a su disposición.

Lamentablemente, este modo local sólo permite juego a pantalla dividida para dos personas. En caso de que quieras jugar con cuatro personas en un mismo espacio físico, necesitarás otra consola Switch con el título también comprado.

Por otro lado, y sorprendentemente para un título de Nintendo, las ofertas de juego en línea no solo incluyen competencias contra oponentes al azar, si no que también permiten la creación de salas de juego a base de códigos. Aunque hoy en día puede ser algo considerado como un estándar hoy día, sabemos como es Nintendo, por lo que este sistema facilita muchísimo el juego entre amigos para un multijugador de este estilo.

Una dieta balanceada… ¡para Kirby!

El amor por la competencia no lo es todo en Kirby’s Dream Buffet, ya que toda la fruta que obtengamos añade puntos a nuestro Rango Gourmet, el cual funciona de manera similar a los niveles de un pase de batalla: todos y cada uno de los 135 niveles actuales del Rango otorgan una recompensa, ya sea en la forma de colores o accesorios para Kirby, nuevos escenarios en los cuales competir o música icónica de todas las entregas de la serie. Si a esto añadimos el hecho de que competir en el modo en línea otorga una bonificación a las fresas que obtenemos, esto significa que prácticamente en cada partida conseguimos un premio para añadir a nuestra colección.

Por otro lado, competir y terminar carreras nos premia con arte adicional, el cual viene plasmado en pequeñas galletas. Dichas galletas pueden utilizarse para decorar el patio de pasteles que funge como menú principal, o incluso para personalizar nuestro punto de partida en cada carrera.

Aunque son elementos pequeños, estos premios son, metafórica y literalmente, la cereza en este pastelito llamado Kirby’s Dream Buffet. Este título es una oferta de tamaño menor a la que acostumbramos con un título tradicional de Kirby, pero no por ello significa que el juego no valga la pena. Todo fanático de Kirby o aficionado de los juegos de fiesta y competencia disfrutará de este título que, además de presentar un juego con modos sencillos, divertidos y cautivadores, logra reunir todos los elementos que hacen de Kirby un personaje encantador; recopilando arte, música e historia del círculo rosa más famoso del mundo en un museo digno de la celebración de su 30 aniversario.

Pros:

+ Carreras sencillas pero divertidas

+ Contenido nuevo constante y variado

+ Amplio contenido adicional celebrando a Kirby

Contras:

– Falta de modo local para cuatro jugadores