Supermassive Games es un estudio enfocado en la narrativa, que siempre se ha preocupado más en crear historias interactivas en las que tus decisiones pesan, más allá de una jugabilidad llena de acción. Until Dawn, el primer proyecto del desarrollador, fue recibido muy bien por la comunidad, por contar con un buen elenco con actores como Hayden Panettiere y Rami Malek, que más tarde se volverían muy famosos; además de una temática interesante. Después, Supermassive cambió la estrategia y en lugar de una secuela prefirió crear una antología con experiencias más cortas: Man of Medan, la primera de estas entregas, fue muy criticada. La buena noticia es que Little Hope, la segunda entrega, mejora en algunos aspectos, aunque aún no llega a ese nivel de tensión del proyecto original.

Sin esperanza

Little Hope cuenta la historia de un grupo de viajeros que, después de un accidente en medio de la carretera, debe buscar refugio en el pueblo cercano de, valga la redundancia, Little Hope. Desde el comienzo, puedes sentir la presión en la atmósfera y el sentimiento de que algo malo puede pasar en cualquier momento, tal como en otros juegos de este estudio. En esta ocasión, el actor estrella es Will Pouter, a quien puedes reconocer por haber salido en Black Mirror: Bandersnatch o The Revenant y quien tiene una actuación sobresaliente y que transmite la preocupación, el horror y la tristeza que tienen que sufrir sus personajes. El resto del elenco, si bien es menos conocido, también realizó un trabajo destacable.

Una vez más, el elenco está conformado mayormente por jóvenes, aunque en esta ocasión están acompañados por algunos adultos. La dinámica entre los personajes siempre es interesante, en gran parte debido al soberbio doblaje y a las mejoradas expresiones faciales y sincronización de labios. Ahora, ver cómo hablan y se relacionan los integrantes de este grupo que lucha por sobrevivir se siente más natural y tiene una estética de película bien hecha, a diferencia de lo que vimos en Man of Medan y Until Dawn, donde la calidad visual era más baja. Además, por razones que no voy a explicar para evitar arruinarte la experiencia, cada actor tiene muchas más facetas de las que podrías esperar, lo que hace que su trabajo sea aún más impresionante.

¿En qué año estamos?

Little Hope intenta una vez más cambiar el status quo y ofrece un escenario muy diferente y más amplio que el de los juegos pasados de Supermassive. En lugar de una cabaña perdida en el bosque o un barco en medio del mar, ahora tenemos la oportunidad de explorar un lugar mucho más abierto, el tétrico pueblo de Little Hope. Esta libertad es un punto a favor para esta antología, pues le da al jugador de aprender mucho más sobre el lore de este mundo a su propio ritmo y necesidad. Eso, combinado con lo bien creados y llenos de detalles que están todos los exteriores e interiores del pueblo, se traduce en una experiencia mucho más completa, satisfactoria, y naturalmente tenebrosa. Realmente, parece que el peligro acecha en cada esquina.

A lo largo de la narrativa, en la que convergen diferentes líneas temporales, conocemos el misterio de este lugar maldito, en el que en algún punto del pasado se realizaban horribles quemas de brujas. La manera en que se dan estos saltos temporales es efectiva y pavorosa y logra entrelazar de gran manera diferentes personajes en diferentes épocas del tiempo en una narrativa que conjunta todo. Sin duda, Little Hope es, al menos en cuanto a storytelling, el proyecto más complejo y mejor logrado de este estudio.

Ahora, si bien en Little Hope hay muchas ventajas y mejoras, no todo es positivo. Lamentablemente, parece que en esta entrega las relaciones entre los personajes y la narrativa ramificada fueron dejadas de lado para contar una historia más concisa. Realmente, parece que no importa qué tan bien te portes con alguien o qué tipo de decisiones tomes; al final los resultados serán muy parecidos. Esto es sin duda negativo, considerando que esas eran 2 de las mecánicas más interesantes de los juegos de Supermassive. La rejugabilidad es sencillamente más baja.

¡Corre por tu vida!

Por otra parte, la dificultad también parece haber sido reducida. Lo más interesante de los juegos narrativos de horror es la posibilidad latente de que cualquiera de tus personajes pueda morir en cualquier momento; pero en Little Hope esto es muy difícil que suceda. De nuevo, las escenas de acción están basadas en QTE (eventos en los que debes presionar botones acertadamente muy rápido), pero la realidad es que, si tienes un poco de experiencia en el género o la mecánica, tendrás tiempo de sobra para salvar a todos muy fácilmente. Si no se siente el peligro, la tensión es mucho menor. Ahora bien, eso no quiere decir que no haya momentos de terror, pues sí hay monstruos que te persiguen, escenas de acción y jumpscares a cada momento, por lo que no debes preocuparte por la falta de adrenalina.

A fin de cuentas, Little Hope es otra buena entrega de Supermassive Games, aunque no por eso está falta problemas. La historia que entrelaza diferentes líneas temporales es un gran acierto, pues siempre es interesante ir conectando los puntos poco a poco para al final llegar a grandes revelaciones. La exploración también fue un gran avance, pues se siente más libertad para empamparte del lore de este tétrico lugar y las atrocidades que pasaron anteriormente. Lamentablemente, la atmósfera de tensión y las ramificaciones narrativas fueron un poco perjudicadas. Parece que Supermassive Games sigue buscando la fórmula perfecta para entregar una gran experiencia de miedo, y poco a poco empieza a conseguirlo. Al final de Little Hope hay un pequeño teaser de la siguiente entrega de la antología, House of Ashes, así que estamos cautelosamente emocionados.

Pros:

+ Buen elenco con actuaciones destacadas

+ Buena mecánica de exploración más libre

+ Narrativa interesante que entrelaza diferentes líneas temporales

Contras:

– Las relaciones entre personajes y las decisiones no impactan tanto la narrativa

– No hay tanta tensión