Sabemos que te mueres de ganas para poder jugar Gears of War: E-Day, sobre todo sabiendo que su lanzamiento está a la vuelta de la esquina. Por suerte, en JoystickCloud tuvimos acceso anticipado a Gears of War: E-Day Multiplayer Preview. Pudimos probar a fondo lo que nos depara la nueva entrega de The Coalition en cuanto a rendimiento y jugabilidad, y las sensaciones no podrían ser mejores.

Un contacto brutal

Nuestra experiencia se dividió en dos sesiones de juego de tres horas cada una, enfocadas en distintos modos de multijugador. Aunque esta prueba se centró exclusivamente en el apartado online, sin revelar nada de la campaña, a quienes somos fanáticos de la saga no nos hace falta demasiado para volver a sentir esa esencia que ha acompañado a Gears of War durante casi dos décadas. Bastan unos minutos para reconocer el peso de las armas, el sonido de la Lancer y la tensión constante que genera avanzar entre coberturas mientras los Locust aparecen desde cualquier dirección. Desde el primer momento se siente que la identidad de la franquicia sigue intacta.

Jugamos la versión de PC con una tarjeta gráfica RTX 4070. A pesar de tratarse de una versión beta, el trabajo de optimización de The Coalition apunta a ser impecable. El juego corrió con fluidez durante toda la sesión, sin caídas de fotogramas detectables y con tiempos de carga muy reducidos, incluso en las situaciones con mayor cantidad de enemigos y efectos en pantalla. Es un apartado técnico que deja una muy buena primera impresión y que nos hace pensar que, salvo algún inconveniente de última hora, la versión final llegará en excelentes condiciones.

Durante las sesiones pudimos probar las dos grandes apuestas de su multijugador: Horde Siege y el clásico Versus. Aunque ambos comparten la base jugable de la franquicia, ofrecen experiencias muy distintas.

Horde Siege: La evolución de un clásico cooperativo

El mítico modo Horda regresa bajo el nombre de Horde Siege, y debemos decir que fue nuestro favorito durante la prueba. Nos aliamos en escuadrones de cuatro jugadores para completar objetivos dinámicos mientras resistimos el constante asedio de los Locust. Las misiones van desde sobrevivir a oleadas de enemigos hasta recuperar suministros, defender posiciones estratégicas o escoltar objetivos específicos, por lo que la partida cambia constantemente y obliga al equipo a adaptarse.

Lo que más nos gustó es que el modo logra que todos los integrantes del equipo tengan algo importante que hacer. Mientras unos contienen a las hordas enemigas, otros aprovechan para revivir compañeros, cubrir flancos o completar el objetivo principal. Esa sensación de cooperación permanente hace que cada partida sea distinta y evita que el modo se convierta simplemente en disparar durante veinte minutos seguidos.

La jugabilidad brilla especialmente en los momentos críticos. Es muy gratificante pasar de estar al borde de la muerte a ver cómo un compañero, al que ni siquiera conoces, llega en el último segundo para reanimarte y cambiar por completo el rumbo de la partida. Son ese tipo de situaciones espontáneas las que convierten una partida cualquiera en una experiencia memorable.

Versus: Pura habilidad y vieja escuela

Por otro lado, el modo Versus mantiene intacto el ADN competitivo de la franquicia. Es el enfrentamiento directo de toda la vida: Humanos contra Locust en batallas de 4 vs. 4, donde los trucos y las ventajas quedan completamente de lado para dar prioridad absoluta a la puntería, el posicionamiento y la habilidad individual con el control o el teclado.

Aquí no hay espacio para confiarse. Cada enfrentamiento puede decidirse en cuestión de segundos y cualquier error de posicionamiento suele pagarse muy caro. La velocidad de las partidas, sumada al diseño de los mapas y al arsenal clásico de la saga, provoca que constantemente exista esa sensación de tensión que siempre ha caracterizado al multijugador de Gears.

No les vamos a mentir: morimos un montón de veces. Sin embargo, la experiencia es sumamente divertida, especialmente cuando empiezas a coordinarte con tu equipo y cada integrante entiende su función dentro de la partida. Ese sentimiento de camaradería tan característico de la comunidad de Gears sigue estando muy presente, y después de unas cuantas partidas es fácil entender por qué tantos jugadores han permanecido fieles a este modo durante tantos años.

Este primer vistazo nos ha dejado muy buenas impresiones y grandes expectativas para la versión final. A pesar de tratarse de una beta, el juego transmite la sensación de encontrarse en un estado muy sólido tanto en lo técnico como en lo jugable. Nosotros ya tuvimos la oportunidad de probarlo, pero la buena noticia es que ustedes también podrán hacerlo muy pronto. La beta pública estará disponible del 6 al 10 de agosto de 2026, con acceso anticipado para quienes reserven el juego y para los usuarios de Xbox Game Pass a partir del 6 de agosto. Será una excelente oportunidad para comprobar de primera mano si el regreso de la saga está a la altura de las expectativas.

Vayan preparando sus equipos, porque Gears of War: E-Day llegará de forma definitiva el próximo 6 de octubre de 2026. Si son seguidores de la franquicia, la reserva ya está más que justificada.