Mirror’s Edge Catalyst es una de las grandes apuestas de EA y DICE para principios del próximo año, la cual tendrá mejoras sustanciales con respecto a su anterior entrega, dichas mejoras se centrarán principalmente en brindar una experiencia jugable más fluida e intuitiva. El estudio ha reutilizado el set de movimientos del original, pero con algunos cambios para mejorarlo.

 

Para lograr esto, aparece en escena el ya conocido por todos motor gráfico Frostbite 3.0, quién sustituye al Unreal Engine 3.0 del primer Mirror’s Edge, aunque todos hubieran apostado que DICE utilizaría el Unreal Engine 4.o, finalmente decidieron usar sus propias herramientas de desarrollo. Según lo comentado por Erik Odelhal, director de diseño de juego en DICE.

 

No queríamos ese tipo de combate rompe-ritmos que teníamos en el primer juego. Y desde muy temprano, desde el punto de vista de la historia y la perspectiva del mundo, decidimos que no queríamos que Faith usara armas en absoluto esta vez. Así que una vez que quitamos eso del medio, trasladamos todo el set de movimientos de Faith del Unreal Engine al Frostbite y lo pasamos por innumerables cambios.

 

No obstante, esto no ha sido nada fácil, ya que la velocidad de los movimientos del personaje y que este sea en primera persona, realmente dificulta la programación de un sistema de combate efectivo y dinámico.

 

Sabíamos lo que queríamos, pero conseguirlo lleva tiempo. El combate cuerpo a cuerpo en primera persona es duro, sobre todo si el jugador se mueve a máxima velocidad. Así que básicamente llegamos a la conclusión de que no podemos tomar nada de otros géneros. Necesitamos concentrarnos en nuestro punto fuerte, que es la carrera libre en primera persona. Así que decidimos hacer el combate parte de la carrera libre.

 

Esperemos que todo lo anterior se cumpla con creces y nos deje ese gran sabor de boca que nos brindo la primera entrega. Mirror’s Edge Catalyst saldrá el 23 de febrero del 2016 para Xbox One, PlayStation 4 y PC.