Hay que ser francos. A pesar de que Assassin’s Creed es una de las mejores franquicias de Ubisoft, la realidad es que la fórmula empezó a cansar al público después de varios títulos con mecánicas muy similares. Es por eso que después de Syndicate se tomaron un par de años para darle un nuevo giro a la IP, y gracias a eso pudimos disfrutar del grandioso Origins en 2017. Ahora, en 2018, llega Odyssey, un nuevo juego que tiene como base lo propuesto por el reboot del año pasado, pero añade montones de cosas para hacerlo más completo y complejo.

¡Esta noche cenamos en el infierno!

Assassin’s Creed Odyssey se lleva a cabo durante La Guerra del Peloponeso (431 a. C.- 404 a. C.), la cual enfrentó a las facciones de Esparta y Atenas por el control de la Antigua Grecia. En él, tomarás el control de un descendiente directo del mítico Leónidas (sí, el de la película 300) en busca de encontrar la verdad sobre su fracturada familia. Lo primero que hay que destacar es que, por primera vez en un título de esta franquicia, podrás elegir el género de tu personaje; pues debes seleccionar a uno de los hermanos Alexios o Kassandra. Para efectos de la campaña tienen objetivos prácticamente idénticos, pero su sexo y una nueva mecánica de toma de decisiones permiten que su personalidad sea distinta y se ajuste al jugador.

No es ningún secreto que a partir de Origins, Assassin’s Creed ha empezado a buscar convertirse en un RPG de acción profundo y ser mucho más complejo que un simple juego de acción y aventura. Ahora, el personaje realmente se siente más como una tabula rasa para que tú decidas quién es y cómo se comporta. Durante la mayoría de las conversaciones puedes decidir cómo responder, ya sea que quieras ser pacífico, ser agresivo, mentir o simplemente responder por responder. Algunas de estas decisiones no tienen gran peso más allá de afectar ligeramente cómo se lleva a cabo la misión, pero muchas otras pueden causar cambios fundamentales en la narrativa. Por ejemplo, muy temprano hay una misión en la que debes enfrentar a alguien de tu pasado que te hizo algo muy malo, y puedes decidir perdonarle la vida o asesinarlo en el acto. Pues esa decisión afectará de gran manera el final de la campaña. Según confirmó Ubisoft, Assassin’s Creed Odyssey tiene 9 finales muy diferentes según las decisiones que hayas tomado durante los momentos más importantes de tu viaje; a los cuales puedes sumar cientos de variaciones menores según tus acciones en misiones secundarias. Ahora más que nunca antes, tu personalidad importa.

Como se menciona en la introducción, Odyssey está fundamentado en Origins, pues muchas mecánicas vuelven a hacer su aparición, desde tu águila que sirve de guía y para marcar objetivos hasta el combate basado en los reflejos, los enemigos y su escala de nivel o las diferentes opciones de equipo que ofrecen diferentes ventajas. No obstante, el año extra de desarrollo le permitió a Ubisoft Québec perfeccionar muchos de estos sistemas, además de incluir otros nuevos.

Origins en esteroides

Quizá la evolución más notoria sea la del sistema de batalla. Sí, Origins creó un nuevo sistema de pelea más parecido al género soulsborne que premiaba los reflejos rápidos en lugar del “defender y contraatacar” clásico que se había tornado aburrido, pero la realidad es que parecía que algo le había faltado al nuevo sistema, pues se sentía algo simple y torpe. Para solucionarlo, Odyssey añadió varias capas de complejidad.

Para empezar, ahora los árboles de habilidades tienen más importancia que nunca: hay 3 estilos para pelear, Cazador (ataque con arco), Guerrero (cuerpo a cuerpo) o Asesino (sigilo). Cada uno de estos árboles te brinda mejoras que pueden traducirse en funciones que puedes utilizar al calor de la batalla a través de 2 ruedas de habilidades. Lo interesante es combinar estas habilidades con tus diferentes opciones de equipo para crear un estilo de batalla que se ajuste a tus gustos. Por ejemplo, puedes combinar una habilidad para lanzar flechas de fuego que causan daño de área, brincar, detener el tiempo, lanzar un par de flechas a la cabeza, hacer una patada de Esparta y finalizar con un movimiento definitivo que asesina a 2 enemigos con la lanza de Leónidas. Lo más interesante es que puedes cambiar tus diseños cuantas veces quieras, pues las habilidades, tu armadura y tus armas pueden cambiarse cuantas veces quieras prácticamente sin restricción. Debido a que esta vez no hay escudo, dependes de tus habilidades y tus reflejos para contraatacar en el momento justo, haciendo las peleas mucho más dinámicas.

La otra gran adición al sistema de pelea (y adición en general) es el regreso de la navegación y el combate marítimo. Sí, tal como lo viste en Black Flag en Rogue, pero ligeramente diferente. Las batallas en el mar son tan divertidas como siempre (si acaso un poco menos variadas), desde aventar flechas de fuego hasta abordar y robar el botín de otro barco. Puedes mejorar lentamente tu nave Adrestia recolectando recursos por todo el mundo y añadir tenientes que te brindarán mejoras. Navegar por el mar mediterráneo disfrutando las hermosas vistas y oyendo a tu tripulación cantar a sabiendas  que puedes destruir a quien se te ponga enfrente genera un sentimiento tranquilizador increíble.

Fiel a la filosofía de Ubisoft, Assassin’s Creed Odyssey es simplemente maravilloso audiovisualmente hablando. Durante tu travesía visitarás todos los confines de la Grecia Antigua en el mapa más grande que jamás se ha visto en la franquicia, pues es, al menos, 2 veces más grande que el de Origins. Podrás visitar islas tropicales, bosques frondosos, pequeños pueblos, gigantescas metrópolis, yermos solitarios, montañas nevadas o hasta volcanes activos. Cada de una de estas ubicaciones está confeccionada con todo detalle y con un realismo que impresiona a cada momento. El tamaño del mapa también da lugar a vistas asombrosas, por lo que es casi seguro que tomarás al menos una fotografía de vez en cuando. Particularmente la iluminación y la animación del agua son, sin lugar a dudas, las mejores de toda la historia de la franquicia. En cuanto al aspecto auditivo, desde las melodías cuando llegas a una nueva ubicación o las del menú, hasta los cánticos de la tripulación de tu barco, cada nota te hace sentir como si estuvieras en la época.

Pasado, presente y futuro

Hablemos un poco de la campaña. La historia de los hermanos Alexios y Kassandra se fundamenta en tres grandes pilares: familia, guerra y civilización Isu, los cuales podrás ir explorando a tu propio ritmo y por supuesto intercalándolos con algunas de las más de 300 misiones secundarias, las cuales añaden información para complementar el extenso mundo de Grecia y su historia. En primer lugar, tu objetivo será descubrir los secretos de tu familia, linaje de Leónidas, y llegar al fondo de los eventos que la fracturan prácticamente para siempre durante una de las primeras escenas del juego. En esa búsqueda es que te verás enfrascado en el conflicto político-militar de la guerra del Peloponeso, y en la cual conocerás a personajes históricos, como Pericles, Herodoto o el mismo Sócrates. Eso sí, no pienses que por ser de linaje espartano tienes un bando definido: tu personaje es principalmente un mercenario, dispuesto a realizar cualquier acción si alguien paga lo suficientemente bien. En un momento puedes estar defendiendo a Atenas de un asedio espartano en una impresionante batalla campal, y en el siguiente puedes estar asesinando a un importante político líder ateniense porque un militar espartano te ofreció una gran cantidad de drachmae. De nuevo, Assassin’s Creed Odyssey se siente más RPG que nunca pues te deja tomar tus propias decisiones. En eso eres fundamentalmente al querido Bayek de Origins, quien se regía por un poderoso sentido de la moral; aquí, decides quién quieres ser: ¿Un vengador? ¿Un buscador de la verdad? ¿Un protector? ¿O un simple mercenario?

Por supuesto, el libre albedrío no quiere decir que no haya un una narrativa superior. En este caso, se trata del descubrimiento de una sociedad secreta que controla las decisiones políticas y con ello el destino de Grecia. En una adición interesante al gameplay, podrás seguirle la pista a los diferentes integrantes, para revelar sus identidades, asesinarlos y encontrar una pista más para finalmente descubrir quién es el que mueve todos los hilos.

Este argumento se entrelaza con la búsqueda de la verdad de tu familia y más adelante con el sello característico de la franquicia Assassin’s Creed: los Isu, la civilización de los que llegaron antes. Incluso, en este punto, la historia se conecta con la narrativa del presente, la cual es una continuación de la iniciada en Origins: Layla Hassan y su investigación de la civilización Isu a través del Animus. Sin duda esta última conexión es interesante e importante, ya que es la primera vez desde la culminación de la historia de Desmond Miles que Ubisoft intenta nuevamente crear una narrativa que una el pasado y el presente.

Aunque había mencionado que Odyssey había superado a Origins en prácticamente todo, esto no quiere decir que sea un juego perfecto, pues flaquea en algunos aspectos. Por ejemplo, hay una mecánica en la que puedes debilitar cada región del mapa (a veces controlada por espartanos y a veces por atenienses) para catalizar una batalla campal que ofrece grandes recompensas. Y aunque ciertamente ver a más de 100 guerreros luchando en pantalla es impresionante, la narrativa principal ignora totalmente estos cambios geopolíticos, a veces sacándote de la inmersión en la que te encuentras. También hay un sistema de cazarrecompensas (que recuerda ligeramente al sistema Némesis de los juegos Shadow of Mordor/War), en el que guerreros creados procedimentalmente (con nombres, apariencias, habilidades y debilidades diferentes) irán por ti.

El problema es que el sistema es bastante sencillo sin ninguna clase de complejidad más allá de que intentarán matarte si te ven, e incluso interferirán durante tus misiones. Matarlos subirá el precio de tu cabeza, lo que hará que más mercenarios te busquen… y se hace un efecto bola de nieve en el que una sencilla misión secundaria acaba contigo muerto por tener que enfrentar a demasiados guerreros simplemente porque sí. Además, el mapa de Odyssey es tan grande y tiene tantas cosas que hacer que puede llegar a ser abrumador. Debido a la escala del nivel de los enemigos, seguir la narrativa principal sin interrupciones es imposible sin tener que desviarte a realizar misiones secundarias. Así, el ritmo de una larga y gran narrativa principal se llega a perder constantemente, quitándole peso e impacto. La realidad es que Odyssey es un juego tan ambicioso e intenta hacer tantas cosas a la vez que, por simple ley de probabilidad, no todo le sale bien. A esto suma problemas de sincronización de labios y de animaciones extrañas, muchas pantallas de carga muy largas y algunos glitches por aquí y por allá, y puedes darte cuenta que detrás de un brillante frente, hay varios errores detrás. Afortunadamente, las ventajas y mejoras en Odyssey son tantas que vale la pena aguantar los problemas.

Conclusión

En conclusión, Assassin’s Creed Odyssey es, sin duda alguna, el proyecto más ambicioso en la historia de Ubisoft. Cumple con todos los requisitos para ser un gran juego de mundo abierto: es gigante, es hermoso y ofrece montones de cosas que hacer. Además, la adición de nuevas mecánicas sobre el fundamento RPG que comenzó Origins convierte a este título también en el RPG más complejo que haya desarrollado la franquicia. A pesar de que a veces parece que este juego intenta hacer demasiado, la realidad es que la mayoría de las cosas las hace bien y te ofrecerá sin problema alguno 80 o más horas de juego de calidad, si es que te preocupa la relación precio-duración.

Ubisoft lleva años mejorando su fórmula, y el resultado es uno de los juegos más masivos, complejos y entretenidos de toda la generación.

Pros:

+ Mundo masivo con cientos de cosas que hacer

+ Muchas adiciones a un fundamento RPG iniciado en Origins

+ Audiovisualmente impecable

+ Narrativa de peso con consecuencias a tus acciones y que intenta volver a interesarnos en la conexión del “presente”, “pasado” y la civilización Isu

Contras:

– Debido a lo ambicioso del proyecto, no todas las mecánicas están bien desarrolladas

– Problemas de sincronización de labios y animaciones extrañas