Sony vivió tiempos muy complicados posterior al lanzamiento del PlayStation 3, pues su consola tenía un precio súmamente elevado que se reflejó en unas pobres ventas y que causó la salida de varios ejecutivos dentro de la compañía japonesa.
Uno de los casos más sonados fue el de Phil Harrison, quien abandonó la compañía en 2008 y que después de este suceso se consideró cerrar todos los estudios internos, algo que finalmente fue evitado por Shuhei Yoshida, actual presidente de Sony Computer Entertainment. Este hecho fue dado a conocer por el Yoshida y Mark Cerny en una reciente conferencia en el museo de Historia de las Computadoras ubicado en Mountain View, California. Afortunadamente para todos nosotros esto no sucedió.
