Mucho antes de que Hollywood construyera enormes universos cinematográficos basados en personajes de la cultura popular, los estudios ya intentaban convertir algunas franquicias en grandes fenómenos de taquilla.
Una de las apuestas más ambiciosas de los años ochenta fue Masters of the Universe, una película de fantasía y ciencia ficción inspirada en la popular línea de juguetes y la serie animada que conquistó a millones de niños alrededor del mundo.
Una producción que buscó llevar Eternia al cine

Estrenada en 1987, la película presentó a Dolph Lundgren como He-Man en una aventura que enfrentaba al héroe contra Skeletor por el destino de Eternia.
Sin embargo, gran parte de la historia termina desarrollándose en la Tierra, una decisión que sorprendió a muchos seguidores de la franquicia. La razón fue mucho más sencilla de lo que parece: recrear Eternia en pantalla resultaba extremadamente costoso para la época.
Una película muy diferente a la caricatura
Quienes crecieron viendo He-Man and the Masters of the Universe probablemente encontrarán varias diferencias importantes respecto a la serie animada.
La película adoptó un tono más cercano a la ciencia ficción y redujo considerablemente algunos de los elementos fantásticos que caracterizaban a la versión televisiva. Aun así, conserva personajes emblemáticos, escenarios reconocibles y varios momentos que siguen siendo recordados por los fanáticos.

Durante su estreno, Masters of the Universe recibió críticas mixtas y no logró convertirse en el éxito que sus productores esperaban. Con el paso de los años, sin embargo, la percepción cambió.
Muchos espectadores comenzaron a verla como una curiosa cápsula del tiempo que refleja cómo Hollywood adaptaba franquicias populares antes de la era moderna de los superhéroes y los efectos digitales. Hoy es considerada una película de culto por buena parte de la comunidad geek.
Una visita obligada para los amantes de la cultura pop ochentera
Más allá de sus limitaciones, Masters of the Universe sigue siendo una experiencia interesante para quienes disfrutan la fantasía, la ciencia ficción y las producciones clásicas de los años ochenta.
Además, permite descubrir cómo una de las franquicias más importantes de aquella década intentó conquistar la pantalla grande mucho antes de que las adaptaciones cinematográficas se convirtieran en una de las principales apuestas de Hollywood.
Y para quienes crecieron con He-Man, sigue siendo una oportunidad perfecta para regresar a Eternia desde una perspectiva completamente distinta.
