Llevamos años escuchando, leyendo y escribiendo sobre cómo serán las consolas de videojuegos en el futuro, si serán reemplazadas por las computadoras y/o smartphones o si todo se convertirá en un servicio al que podremos acceder en cualquier aparato que disponga de una pantalla. Sin embargo, parece más probable que un PlayStation 5 y un Xbox Two lleguen a Liverpool antes de que alguna de estas teorías se convierta en realidad.

Esto no deja atrás aquellas ideas que se perfilan como una revolución en la industria de los videojuegos. Nuevas formas de consumir nuestros títulos favoritos de una manera más sencilla y accesible a cualquier interesado. Y como ha pasado desde el debut de la primera consola de videojuegos, serán el cine, la televisión y la música los encargados de marcar la pauta hacia el futuro, dejando todo listo para que los gamers solo lleguemos a colocar nuestra tarjeta de crédito para empezar una nueva aventura en nuestra… ¿consola?

¡El pase de temporada está digievolucionando!

Fue con L.A. Noire que compré mi primer season pass. En junio-julio de 2011 se anunció que el juego de Team Bondi y Rockstar Games ofrecería nuevas misiones, trajes y el contenido de preventa en un mismo paquete y por un precio más económico que si lo compraras todo por separado. La idea no fue de Rockstar Games, pero nos encontrábamos ante una interesante forma de vender DLC, misma que después se fue desvirtuando al grado que hoy muchos de estos pases de temporada no incluyen todo el contenido disponible para un juego.

Obviamente antes de season pass teníamos los DLC tradicionales como la silla de caballo en Oblivion o las canciones de Guitar Hero III. Luego las expansiones al estilo Episodes From Liberty City o Undead Nightmare. Y después expansiones que se vendían como juegos practicamente nuevos como Halo 3: ODST o la versión arcade de Street Fighter IV. La industria se volvió loca ante las posibilidades, dando paso al season pass, luego a la edición completa y después a lo que hoy podríamos denominar como un “servicio”.

Eso sí, Xbox Game Pass (que es la razón por la que hicimos este post) no descubrió el hilo negro en esta forma de rentar videojuegos. De hecho, sería la extinta Onlive con su servicio de streaming en PC y MAC la encargada de traer el futuro a las consolas. Luego la compró PlayStation y la transformó en PlayStation Now y el futuro se quedó en Estados Unidos. Ambos ofrecían/ofrecen jugar videojuegos sin descargarlos por completo, solo tenías que pagar una suscripción y disfrutar de los títulos disponible, claro que la experiencia depende de que tan buena sea tu conexión a internet.

La industria de los videojuegos busca la forma de adaptarse a un cliente que tiene cada vez más opciones… y -muy posiblemente- menos dinero para consumir.

Los problemas con el lag y la red han dejado prácticamente fuera a PS Now de los acelerados tiempos que vivimos en donde apenas podemos disfrutar una semana de God of War para seguir con algunas partidas de Fortnite y así hasta que se te acaba el dinero. PlayStation Now ofrece juegos de PS2, PS3 y PS4, lamentablemente solo está disponible en Estados Unidos y algunos países de Europa. Otro ejemplo podría ser Total Play (al menos en México), pero siempre que intentó probar el juego no carga. Y en Japón se lanzó Resident Evil 7 Cloud Version, pero no funciona nada bien fuera de la isla.

Así es como llegamos a Electronic Arts con su EA Access. Este servicio debutó en Xbox One en 2014 con apenas unos cuantos juegos disponibles en lo que EA llama “el baúl”. EA Access permite a los gamers acceder a títulos completos durante el tiempo que esté activa la suscripción del usuario o durante las dos horas de prueba. La enorme diferencia con PS Now es que no se trata de un streaming, sino de una descarga tradicional en el disco duro de la consola. Lo que podía ser un problema en tiempo de descarga, pero también un método comprobado para disfrutar de tus videojuegos favoritos -o los que estuvieran disponibles-.

EA Access no fue un éxito instantáneo -de hecho, no creo que sea un éxito hoy en día-. Sin embargo, ni EA o Xbox se rindieron y los juegos llegaron con cada vez más frecuencia. Un FIFA o Madden en los últimos años llega unos tres meses antes de la nueva versión, además puedes conseguir juegos retrocompatibles como Dante’s Inferno (Xbox 360) o el poco conocido Black (Xbox). Actualmente la suscripción mensual es de $65 y entre los más destacado que puedes encontrar está Mass Effect: Andromeda y Battlefield 1.

Durante el E3 de este año se anunció que EA lanzará en PC Origin Access Premier. Este servicio es básicamente EA Access, pero con los lanzamientos AAA de Electronic Arts disponibles al mismo tiempo que lo encuentras en tiendas. FIFA 19, Madden 19, Battlefield V y Anthem fueron los títulos elegidos para poner a prueba el servicio y seguramente tendremos más novedades sobre este en 2019. La única desventaja es que solo está disponible en PC.

Game Pass & All Access

Ahora. Por más crecimiento que el mercado de la PC Master Race tenga dentro de la industria de los videojuegos, no deja de ser un sector bastante pequeño en comparación de las consolas tradicionales (portátiles y caseras) y el enorme mercado de los smartphones. Por lo que un servicio como Origin Access Premier puede seguir pasando un tanto desapercibido. Mientras que algo como Xbox Game Pass -disponible en la consola menos popular de la generación- se convierte en todo un suceso dentro de la industria, pues cuenta con todo el apoyo y la infraestructura de Microsoft.

Xbox Game Pass es básicamente lo mismo que EA Access, pero con la bandera de los títulos exclusivos de Xbox One. De entrada suena más atractivo tener Halo, Gears of War y Forza disponibles que los títulos de Electronic Arts, pero no suena tan atractivo tener un Xbox One en el panorama actual de la industria (:V). Por fortuna, muchas cosas han cambiado en relación con la primera versión de Xbox Game Pass, como el hecho de que los títulos exclusivos de Microsoft estén disponibles para los usuarios de este servicio al mismo tiempo que llegan a las tiendas.

Claro… no es que haya muchos títulos exclusivos, pero al menos Sea of Thieves y State of Decay 2 cumplieron con la cuota del primer semestre de 2018 y Forza Horizon 4 apunta a ser ese primer momento clave de Xbox Game Pass en Xbox One, Xbox One S y Xbox One X. Mientras que las promesas de Xbox en el E3 nos dejan esperando la llegada de Crackdown 3, Gears 5 y Halo Infinite como parte del catálogo del servicio para 2019, 2020 y más allá. Extrañamente Xbox Game Pass sigue sin hacer su aparición en Windows 10… aunque sí es compatible con los títulos señalados como Xbox Play Anywhere.

El crecimiento de Xbox One Pass será determinante para el futuro de las consolas de videojuegos. Y es que no se trata únicamente de cómo serán las próximas plataformas o qué juegos nos van a presentar, sino cómo es que vamos a consumir tanto la consola como el videojuego. Xbox no logró despegar con Xbox One y se ha mantenido por debajo de Sony y su PlayStation 4 desde el momento en que la consola japonesa salió a la venta. Le ha ido tan mal que ni siquiera tiene caso comparar sus ventas con el fenómeno del Switch de Nintendo.

Su rezago en ventas ha llevado a Phil Spencer, máximo responsable de la división de Xbox, a implementar una enorme lista de ideas que buscan impulsar a Xbox One a como dé lugar. Así es como hemos visto desfilar el cross-play con otras plataformas, la compra de Minecraft, Play Anywhere entre Xbox y Windows 1o, la adquisición de nuevos estudios o el propio Xbox Game Pass.

Hoy hay 2 mil millones de personas que juegan videojuegos en el planeta. No vamos a vender 2 mil millones de consolas. Muchas de esas personas no poseen una televisión, muchas nunca han tenido una PC.

Para muchas personas en el planeta, el teléfono es su dispositivo informático. Se trata de llegar a los usuarios estén donde estén, en los dispositivos que poseen.

Phil Spencer a Business Insider  

¿Cuál ha sido la más reciente de estas ideas? Algo llamado Xbox All Access. Un servicio que no solo incluye todos los beneficios de Xbox Game Pass, sino también todos los juegos gratis de Games With Gold y el servicio en línea de Xbox Live… y una consola Xbox One S o Xbox One X, según lo que estés dispuesto a pagar.

Xbox All Access fue anunciado esta semana y de momento solo está disponible en Estados Unidos. Puedes pensar en él como un plan de celular con alguna compañía como Telcel. Por medio de una mensualidad tu consigues un equipo más barato que en su precio normal y los servicios como llamadas y datos. Todo en un plazo forzoso de 24 meses en donde al final te puedes quedar con el teléfono y -quizá- conseguir un modelo más reciente con un nuevo plan.

Serán 22 dólares al mes si el usuario desea un Xbox One S o 35 dólares en caso de buscar una Xbox One X. Obviamente la comparación con el costo total de las consolas, y los beneficios en cuanto al precio, se hace pensando también en el costo mensual de los servicios de Xbox Live y Xbox Game Pass por separado; lo que además incluye más de 200 juegos entre Games With Gold y el catálogo de juegos bajo demanda (sin contar promociones extra por temporada o descuentos similares). Hasta ahora se trata de un servicio temporal, como si fuera una prueba exclusiva de usuarios Gold… pero con hardware.

¿Será esta la forma en que Phil Spencer y la división de Xbox alcancen al PlayStation 4 o solo acaban de confirmar que los videojuegos son un servicio más que anotar a la lista del mes?

No existe un Netflix de videojuegos

Sería absurdo pensar que la renta de videojuegos le hace mal a la industria. Tan absurdo como rechazar la idea por el cariño que le tienes a abrir un juego nuevo. ¡El futuro es hoy, oíste viejo! Por otro lado, no hay que engañarnos con la forma en que consumimos nuestros títulos favoritos. Dejemos atrás la idea del “Netflix de videojuegos”… porque hasta ahora solo Minecraft, Fortnite y Rocket League podrían parecerse un poco al popular servicio de streaming.

1) Netflix no te renta una televisión para disfrutar del servicio.

2) No descargas la película o serie completa (a menos que lo desees) para verla en cualquier momento.

3) No tienes Xbox, PlayStation o Nintendo en todos tus dispositivos.

4) Netflix básico cuesta $109 al mes y Xbox Game Pass tiene un costo de $139 por mes (México)

4) Todavía no hay un juego que vuelva loca a toda tu familia y amigos como Stranger Things o Luis Miguel, La Serie.

Estos puntos son importantes para entender el desarrollo de la industria en los próximos años. Que Xbox se atreva a dar un paso como Xbox Game Pass y “regalar” sus exclusivas en la suscripción podría cambiar la dinámica de compra-venta de los juegos que llegarán en los próximos años.

Forza Horizon 4 será una prueba de fuego, lo determinante será cuando Gears 5 o Halo Infinite se unan a Xbox Game Pass desde el día uno. Lo mismo ocurre con las consolas en renta, no será un paso definitivo hasta que Xbox replique la idea fuera de Estados Unidos o deje de ser el último lugar en ventas.

Lo que sí es un hecho es que la forma de consumir videojuegos está cambiando a pasos agigantados. El éxito de Fortnite o la inmensa cantidad de memorabilia que hay en GamePlanet son muestras de una industria busca la forma de adaptarse a un cliente que tiene cada vez más opciones… y -muy posiblemente- menos dinero para consumir.