La década de los ochenta dio paso a muchos de los personajes e historias que hoy en día siguen trascendiendo la cultura pop. Una de las más importantes es la protagonizada por Arnold Schwarzenegger en la selva chiapaneca: Predator. Una de esas películas que tuvieron una proyección más amplia de lo esperado por culpa de las secuencias de acción, los efectos especiales y la enorme estrella que encabeza el reparto. Sin embargo, en Predator había algo más, el monstruo era increíble, un cazador que parecía solo venir a divertirse a nuestro mundo.

Varias películas después y una vez que entendemos mejor al poderoso Depredador, llegó la hora de encontrarnos con una nueva combinación de reboot-remake-secuela al estilo de The Force Awakens y Jurassic World. O sea, una película que busca generar un nuevo hito para los cinéfilos… pero manteniendo y respetando los elementos más importantes de la película original. Una mezcla que podría acabar con el Depredador más rápido de lo que esperábamos.

Cabe destacar que no solo se toma en cuenta la cinta de 1987, sino también la película de Dany Glover Predator 2.

The Predator o El Depredador -como se le conoce en México- ocurre 30 años después de la primera cinta. El gobierno de los Estados Unidos sabe que los alienígenas han visitado nuestro planeta e incluso han comenzado una investigación alrededor de estos ataques, pero todo bajo un riguroso sistema de confidencialidad. Claro que esto no impide a un joven e independiente Depredador caer en México -otra vez-… solo que bajo una orden completamente distinta a la de sus antecesores.

Que The Predator sea mejor que Alien Covenant y Terminator Genisys es suficiente para recomendar la película.

La unidad de Quinn McKenna (Boyd Holbrook) es la primera en responder a la llegada del Depredador. Lamentablemente no son rival para el alienígena; solo McKenna sobrevive al ataque, lo que termina por convertirlo en un peligro para todos los experimentos y análisis relacionados con el Depredador. Quinn McKenna es enviado al manicomio, con el fin de hacer invalidas sus declaraciones sobre el extraterrestre. Mientras tanto, la investigación continúa con una nueva recluta, la doctora Dr. Casey Bracket (Olivia Munn), quien tendrá que averiguar porque las muestras del alienígena contienen ADN humano.

Mientras la doctora hace su trabajo, el Depredador continúa suelto en algún lugar de los Estados Unidos. Evidentemente no es una buena idea cazar al Depredador, lo que nuestros héroes rápidamente entenderán en su lucha. De igual forma descubrirán que la caza es más fácil en equipo… y los depredadores conocen muy bien esa técnica.

The Predator es una película que nos recuerda los mejores momentos de la primera cinta: un escuadrón de soldados que busca destruir al Depredador, un montón de sangre y tripas en todas las escenas de acción y un humor que hoy podría ser considerado políticamente incorrecto. Básicamente lo que Alien Covenant no pudo lograr el año pasado: respetar el humor y el espíritu del proyecto original. ¿Buena o mala idea? Deberías preguntártelo antes de entrar a ver la secuela de una película ochentera.

De hecho, la simpleza de The Predator es su mayor logro. En ningún momento se va a arruinar tu infancia -o la de tus papás-, solo vas a conocer una historia clásica de la década de los ochenta en los tiempos de la internet y los videojuegos. Y es justamente la actualización la que en ocasiones no se siente tan natural en la cinta, pues los personajes se convierten en vehículos de un mensaje que no hace clic con la idea general del proyecto.

Shane Black, director de The Predator, fue uno de los actores de la película original. Lo que evidentemente nos deja con un tono más absurdo y lleno de testosterona, que con una especie de mensaje social inclusivo. No se exagera en ningún momento la parte más actual, pero es evidente cuando la película cambia de la sangre a la comprensión. No es queja… solo es un apunte a la cinta. Otro detalle importante es la nula proyección de un protagonista, olvídate de la pelea entre el Depredador y Dutch. Aquí todos parecen tener el mismo peso en la cinta, en especial el escuadrón de “locos” que lidera McKenna.

Que The Predator sea mejor que Alien Covenant y Terminator Genisys es suficiente para recomendar la película a todos los fanáticos del cazador. Además hay una buena cantidad de referencias y momentos clave que seguramente se convertirán en una nueva secuela. Definitivamente el estreno del fin de semana que no te puedes