Inifnity War tenía todos los ingredientes para ser un desastre. Más de 20 héroes en acción, 18 películas a las que dar continuación, las estrellas más grandes de Hollywood, un villano que apenas y había salido en las otras películas y expectativas que no se veían desde hace varios años en la industria del cine. “Una mezcla que produce caos”, como atinadamente menciona Bruce Banner en The Avengers.

Para fortuna de las todas las personas que ya tienen sus boletos: Avengers: Infinity War es una película increíble. Y aquí no solo salen beneficiados Disney, Marvel Studios o los fanáticos del MCU (Marvel Cinematic Universe), sino toda una industria que ha cambiado por culpa de la primera Iron Man de Jon Favreau. El cine se volcó a los superhéroes y estos responden con la misma valentía que cuando debutaron en los cómics de Marvel durante la década de los sesenta.

Desde el primer momento la acción se dirige a la lucha entre Thanos y su Black Orden contra Los Vengadores y Guardianes de la Galaxia.

Infinity War es una secuela directa de todas las cintas que forman parte de la llamada Fase 3 del MCU (de Civil War a Black Panther), así como a los acontecimientos de Avengers: Age of Ultron. Suena lógico, pero al ser por lo menos siete películas las que dan paso a Infinity War no es algo que se deba omitir en la reseña. Lamentablemente (para algunos) es casi obligatorio que hayas visto por lo menos toda la Fase 3 o no entenderás nada prácticamente nada.

Ahora sí. Thanos es un ser despiadado que desea equilibrar el universo eliminando a la mitad de los seres vivos de cada planeta que visita. Para que toda su misión pueda ser realizada de forma más veloz, el Titán Loco emprende la búsqueda de las Gemas del Infinito; seis objetos que controlan un elemento único de la realidad. Estas gemas han aparecido en películas como la ya mencionada The Avengers, Thor: The Dark World o Dr. Strange. La amenaza que parecía nunca llegar al MCU aparece de la nada y… todo se vuelve una locura.

A diferencia de lo que podríamos haber pensado, Infinity War no es una historia que tardé mucho tiempo en explicar detalles sobre la búsqueda, el villano o sus secuaces. Desde el primer momento la acción se dirige a la lucha entre Thanos y su Black Orden contra Los Vengadores y Guardianes de la Galaxia. Tres frentes en acción, un villano tan letal como despiadado y un mundo que apenas empieza a entender los hechos cuando ya es demasiado tarde.

¿Cómo entra todo eso en dos horas y media? Bueno, la división de equipos no solo permite el esperado crossover entre Avengers y Guardians, sino que produce una narrativa ágil que nos deja viajar de un punto a otro mientras el universo pende de un hilo. Cada “segmento” cuanta una parte de la historia que se complementa de la siguiente secuencia y así sucesivamente hasta que la división se borra por completo. Cada personaje tiene su espacio y tiempo, sin sentir forzada la unión y cómo si James Gunn se hubiera encargado de lo cósmico y Whedon de los Avengers y los Russo de unir todo.

Iron Man, Thor, Star Lord, Spider-Man, Dr. Strange, Gamora, Hulk, Black Panther, Scarlet Witch, Capitán América y todos los personajes que forman parte de la cinta tienen un momento clave que nos ayuda a valorar -aún más- los 10 años que tardó en llegar Infinity War. Ese elemento es exclusivo de Avengers y lo representa de forma tan increíble que no podemos más que sucumbir ante la experiencia de tener a estos personajes reunidos por primera vez. Entrañablemente épico.

Avengers: Infinity War es sublime. Sí es el Empire Strikes Back de Marvel.

Las 18 películas anteriores juegan un papel que el fanático disfruta en cada referencia, los que apenas se acuerdan se sentirán parte del momento y los que no la vieron… pues ojalá pregunten a sus amigos. Difícilmente la secuela número 19 podría haberse logrado sin las anteriores, así que más que una queja lo vemos como un homenaje al fan. Esperamos que puedas disfrutarla sin las otras películas, pero no creemos que sea posible.

Y es que además de las referencias, Infinity War sigue la línea de humor mezclado con escenas de acción increíbles. Eso sí, sin los chistes de pastelazo de la primera Avengers y con menos seriedad que Civil War. Una mezcla que equilibra los momentos más angustiantes, pero que podría causar conflicto para los que no están acostumbrados al humor del MCU. Definitivamente es una culminación para Marvel Studios y cada segundo de la película expresa una característica única del universo en un personaje, dialogo o escenario.

Pareciera que la atención a los detalles es un departamento dentro de Marvel Studios. Todas las bromas, secuencias, situaciones y hasta memes que en algún momento pensamos que podríamos ver en Infinity War aparecen de manera tan natural que no podemos evitar pensar que alguien leyó en internet sobre el encuentro entre Rocket y Bucky o la irrelevancia de los acuerdos de Sokovia en una situación de fin del mundo como lo es la llegada de Thanos.

Mención aparte merecen los enormes guiños a los cómics que son un homenaje puro a la obra de Jim Starlin y Jonathan Hickman. Los hermanos Russo no solo buscaron inspiración en las 18 películas anteriores, sino también en viñetas clave de The Infinity Gauntlet o conceptos que forman parte de historias más recientes como Infinity; desde la personalidad de Thanos, hasta la forma en que actúa para conseguir el poder de un dios. Como si Infinity War necesitara de algo más para ser una odisea geek.

No sabemos que influyó más en Avengers: Infinity War, si la dirección de los hermanos Russo o la relación que existe entre todos los actores que forman parte del MCU, lo que podemos asegurar es que una de esas dos, ambas o un factor externo fueron clave para una producción que bien podría romper el récord mundial de la Avatar de James Cameron. Un conjunto de piezas que al más mínimo movimiento podrían haber causado la decepción más grande de la historia.

Avengers: Infinity War es sublime. Sí es el Empire Strikes Back de Marvel. Una cinta imperdible si te gustan las películas inspiradas en cómics y entretenimiento puro si disfrutas de una aventura llena de efectos especiales, personajes entrañables y las historias cósmicas de Marvel. ¿Qué mas podemos decir? La música es perfecta para cada escena, los créditos finales son debastadores, la escena post-créditos es oro puro y los efectos visuales son tan buenos como hace 10 años. Si hay algo mal en Infinity War no alcanzamos a verlo por culpa de nuestra emoción.

Bueno… esperar todo un año por Avengers 4 no es algo que nos alegre mucho… pero ya falta poco para el estreno de Ant Man and the Wasp y Captain Marvel. Sinceramente, lo más destacable de Infinity War es que para ser una película “10 years in the making” salió adelante rompiendo todas las expectativas que generó a su alrededor. La era de los héroes está en Marvel Studios… pero seguramente eso ya lo sabías.