Cuando A Way Out fue anunciado hace algunos meses, captó inmediatamente la atención de todos: su innovadora forma de juego prometía ofrecer una experiencia nueva y una historia muy interesante para disfrutar junto a un amigo. Afortunadamente, el equipo de Hazelight Studios logró cumplir sus promesas al entregar un genial y fresco juego cooperativo.

Conoce a Vincent y Leo

Desde el primer momento, A Way Out pone todas sus cartas sobre la mesa. Un menú muy sencillo te permite invitar fácilmente un amigo (ya sea localmente o a través de Internet) y rápidamente elegir quién será quién — por cierto, recuerda que solo uno de los jugadores tiene que tener una copia del juego, el otro puede jugar gratis. Los protagonistas de esta historia son Vincent, un analítico y reservado contador ya entrado en sus cuarentas con un matrimonio que pende de un hilo debido a que fue arrastrado al mundo del crimen organizado; y Leo, quien quedó huérfano desde niño y quien solo ha conocido el crimen durante toda su vida. Ambos están en la cárcel.

Después de que tú y tu amigo elijan a su personaje, la narrativa iniciará rápidamente. Vincent apenas está llegando a la prisión, mientras que Leo ya lleva ahí varios meses. Desde la llegada del primero te empaparás de la mecánica principal de este juego: la simultaneidad. Salvo en contadas ocasiones, todo lo que los personajes hagan, digan u oigan ocurrirá al mismo tiempo, y ambos jugadores podrán verlo todo a través de la pantalla dividida. O sea que si tú estás hablando con alguien y tu amigo con otra persona, tendrás que decidir a qué parte de la pantalla prestarás atención. Esto añade una capa de dificultad muy interesante, ya que tú y tu compañero tendrán que coordinarse para realizar diversas acciones al mismo tiempo.

Después de conocerse dentro de prisión, rápidamente los 2 protagonistas encuentran una excelente razón para unirse, formar un equipo temporal y escapar de su encierro. En definitiva, el primer acto del juego recuerda mucho a la película Shawshank Redemption (Sueños de Libertad), pues los dos presos tendrán que llevar a cabo complicadas tareas para conocer un poco su entorno, reunir herramientas, planear y ejecutar el escape. Y por supuesto, sin que los guardias lo noten. A Way Out está pensado desde el principio para funcionar solamente de manera cooperativa, pues tú y tu amigo tendrán que realizar actividades simultáneas para salir airosos de cada situación. Por ejemplo, hay una parte en la que ambos están en la enfermería, y uno tendrá que distraer a guardias y enfermeras mientras el otro se escabulle para robar un destornillador. La coordinación tanto visual como auditiva con tu compañero es fundamental, por lo que te recomendamos que, si vas a jugar online, lo hagas con audífonos y micrófono.

Prision Break… y algo más

A pesar de que la publicidad hacía parecer que todo el juego se trataría de escapar de prisión, en realidad este solo es el primer acto de la historia. Vincent y Leo visitarán un puñado de locaciones más, siempre en la búsqueda de cumplir su objetivo final en conjunto. Afortunadamente, esta decisión añade muchísima variedad al gameplay: cada escenario es un acertijo independiente, cada uno de los cuales requiere que tu equipo trabaje de diferentes maneras y en una gran variedad de lugares; desde encontrar a un trabajador en una construcción hasta escapar de un hospital o acabar con unos cuantos matones. Además, cada lugar está lleno de personas con quien platicar, objetos que analizar y minijuegos que jugar, por lo que, si acaso artificialmente, la duración de la historia se extiende un par de horas más. Eso sí, las mejores implementaciones del gameplay simultáneo están en el primer acto.

Conforme avanza la historia y trabajas en conjunto, es notable la manera en que Leo y Vincent se van haciendo más cercanos, algo que refleja simultáneamente la manera en que tú estás también trabajando en conjunto con tu amigo. A pesar de que este no es el primer juego multijugador de la generación, sí es el primero en que el objetivo principal es mostrar el fortalecimiento del lazo de los personajes y los jugadores. La historia durará alrededor de 6 horas, y conforme esta se desarrolla conoces a fondo a Vincent y Leo, sus personalidades, sus maneras de hacer las cosas, sus miedos y sus metas. Eso sí, esto es una navaja de doble filo: el hecho de que todo el peso narrativo esté sobre solo 2 personajes hace que prácticamente todos los demás importen muy poco o nada.

A Way Out intercala secuencias lentas las cuales deberás de analizar (como por ejemplo, para conseguir llevar una herramienta hasta tu celda sin que un guardia se de cuenta) con persecusiones, escenas de escape e incluso hasta tiroteos. Eso sí, no esperes mucha profundidad en estos aspectos. El manejo de vehículos es más bien pobre, a ratos parece que vas sobre rieles y en general ir manejando ofrece una sensación más arcade que realista. El juego de armas es parecido: a pesar de que en cierto momento tienes varias pistolas a elegir, realmente no hay una diferencia notable entre ellas. Y lo que es peor, los enemigos suelen ser esponjas y con hitboxes extraños, resistiendo incluso varios disparos a la cabeza. Afortunadamente, a pesar de estos errores, no hay realmente ninguna secuencia que quede arruinada. De hecho, todo el juego es muy divertido. En mi experiencia, no hay ninguna sección que sea tediosa o aburrida. Con la narrativa como hilo conductor y el gameplay como soporte, A Way Out es una experiencia muy entretenida.

Como una película

En cuanto al aspecto audiovisual, primero hay que hacer una grandísima felicitación a Hazelight Studios. Lograr que todo el juego se muestre simultáneamente en dos pantallas independientes es un grandísimo logro técnico, y A Way Out lo hace de manera excelsa. Tener que utilizar tantos recursos para renderear todo el mundo dos veces es la razón por la que ya casi ningún juego tiene pantalla dividida, pero A Way Out lo logra de manera dinámica y sin caídas de framerate, saltos de imagen, errores en audio o problemas notables. También hay un dinamismo constante: a veces una pantalla se hace más grande que la otra (o la toma completamente si el suceso que sucede es fundamental) y los cambios entre cinemáticas y gameplay son prácticamente imperceptibles. Además, el manejo de cámaras es espectacular, incluso a veces haciendo parecer que estás viendo una película — te acordarás de mi en la escena del hospital. El único “pero” técnico que hay que ponerle a este título son las pantallas de carga, las cuales son bastante largas. Afortunadamente, no hay muchas.

Para evitar problemas con el debate del realismo, A Way Out hace uso de gráficos muy ligeramente caricaturescos (al estilo GTA V), un gran acierto que permite visuales llamativos sin tanto consumo de recursos. A lo largo de la narrativa hay muchas escenas que sin duda merecen una captura de pantalla. Auditivamente, este título se saca un excelente, con una elección perfecta de sonidos de fondo, melodías y canciones que se ajustan perfectamente a la situación que está en pantalla. Lamentablemente, el doblaje no es tan bueno como los aspectos anteriores, a veces sintiéndose algo acartonado o amatéur. Pero no te preocupes, tampoco es tan malo.

Conclusión

Después de varias horas en las que A Way Out presenta y convierte a Vincent y Leo en verdaderos socios y casi amigos, el juego culmina en un tercer acto de gran impacto. Como mencioné anteriormente, la relación entre los personajes refleja a la de ti y tu amigo, por lo que hay una clara conexión emocional entre los “cuatro”. Hazelight Studios logró crear una experiencia innovadora y única, siempre dinámica, muy entretenida y divertida. Tal vez la historia sea relativamente corta y algunas mecánicas de gameplay no estén tan bien implementadas, pero esta es una gran experiencia que tienes que vivir si tienes algún buen amigo que le gusten los videojuegos o las películas.

Pros:

+ Gameplay innovador

+ Narrativa interesante y divertida

+ Gran interacción entre grandes personajes

+ Variedad de gameplay y escenarios con mucho que hacer

Contras:

– Juego de armas y manejo de autos pobre

– El gameplay simultáneo no se aprovecha tanto

– Doblaje de voz regular