A pesar del éxito de The Dark Knight (Christopher Nolan, 2008) y las siempre confiables ventas de sus publicaciones en DC Comics, nadie le tenía fe al videojuego de Batman a cargo de Rocksteady. El pequeño estudio inglés tenía un solo juego en su haber: Urban Chaos, un videojuego protagonizado por policías que debían mantener el orden en situaciones que se habían salido del control (un juego de granaderos contra manifestantes, básicamente). Mientras que Square Enix (quienes publicaron el juego por primera vez) no parecía el mejor publisher para un videojuego de esta envergadura.

No es que los videojuegos de Batman fueran malos (de hecho, hay muy buenas ideas antes de la llegada de Rocksteady), pero tampoco parecía que el Caballero de la Noche pudiera triunfar en medio de los Call of Duty, Assassin’s Creed y Grand Theft Auto. Para fortuna de toda la industria, aquel pequeño estudio en compañía de los creadores de Final Fantasy lograron presentar al mundo uno de los mejores videojuegos de la sexta generación de consolas: Batman: Arkham Asylum.

Welcome to the madhouse

Con el debut de Arkham Asylum también dio inicio una saga brillante para Batman en los videojuegos; en poco más de 5 años el Caballero de la Noche protagonizó historias que se colocaron entre los más destacado de años llenos de competencia. Arkham terminó por revolucionar los juegos de acción, mundo abierto y muchas de las mecánicas que hoy en día tenemos disponibles. Un videojuego que sobrepasó las expectativas de cualquier fanático del personaje, como si el fenómeno de The Dark Knight se combinará perfectamente con el legado de los cómics.

Pero hoy solo vamos a hablar de Arkham Asylum. Y para ello sería buena idea recordar el cómic homónimo a cargo de Grant Morrison y Dave McKean. Arkham Asylum: A Serious House on Serious Earth es una especie de deconstrucción de Batman, llevando al héroe a explorar algunos de sus sentimientos más reprimidos a la hora de combatir el crimen en ciudad Gótica. Como si el discurso de “no matar” solo fuera un tope impuesto para evitar mostrar su verdadera naturaleza. Morrison nos lleva a explorar la mente de Batman utilizando a los villanos de Arkham Asylum como detonadores de la historia. Mientras que el brutal dibujo de McKean nos entrega una perspectiva perfecta de los que podría rondar por la cabeza de Batman, Joker o el fundador del asilo Amadeus Arkham.

Con esta base tan especial es que podemos encontrar más sentido a todo el fenómeno detrás de Arkham Asylum. Los villanos siempre han sido la pieza clave en la historia de DC Comics y Rocksteady lo entendió a la perfección. No solo por el lugar en que se da todo el juego o la aparición de Joker durante los primeros 30 segundos, sino por la situación que enfrenta el Hombre Murciélago. Cada villano, pelea y mecánica, explora a Batman al punto en el que todos nos seguimos preguntando “¿por qué no mata?”. El miedo es el arma más poderosa de Batman, pero también puede ser su Kryptonita.

Spoiler alert: Esperamos que ya hayas jugador Arkham Asylum, pero si no lo has hecho y ya logramos convencerte, lo mejor sería que regresarás después de terminar el primer Arkham.

HA HA HA HA HA HA HA

Batman tiene varios años como vigilante de Ciudad Gótica. En su última misión el encapuchado ha conseguido detener al Joker de una manera relativamente sencilla. Algo anda mal y Batman lo sabe. Lo que debería ser una entrega de protocolo en Arkham Asylum se convierte en el inicio de una fuga masiva de criminales y metahumanos… todos liderados por Joker. A partir de este momento solo hay un objetivo: detener al Príncipe Payaso del Crimen… pero para ello hay que poner en orden todo el psiquiátrico.

Entre más cerca estamos del Guasón más pistas sobre su plan encontramos. Joker desea utilizar la droga Venom (la misma que otorga sus poderes a Bane) en los criminales de Arkham para crear un ejército imparable para aterrorizar Ciudad Gótica hasta destruirla. Pero el villano no actúa solo, Harley Quinn es la encargada de distraernos entre los diferentes niveles para dejar que Joker complete su plan. Mientras que Scarecrow busca sacar ventaja de la posición actual del murciélago para derrotarlo de una vez por todas.

Lamentablemente el Arkham Asylum es mucho más grande de lo que te imaginas. Bane, Zsasz, Killer Croc, Riddler, Penguin, Poison Ivy y muchos villanos más están encerrados en el psiquiátrico, algunos intervendrán directamente con los planes de Batman e incluso los de Joker, mientras que otros nos molestan a distancia, con retos que solo se interponen en nuestro camino. Batman está rodeado. No hay escapatoria para el murciélago… pero la noche solo es más oscura antes del amanecer y Batman nos entregará un nuevo amanecer.

Claro que el trabajo de Rocksteady va más allá de una buena campaña. La combinación del modo detective y la acción tradicional le agregaron un toque único al proyecto, pues no solo el juego nos invitaba a utilizar un modo determinado, sino que el jugador puede elegir la manera en que afrontaría el reto. Mientras que ambos modos servían como referencia de las acciones del Murciélago en cómics, películas o series de televisión. Una implementación perfecta del legado de Batman en un videojuego.

De entrada la idea de un mundo abierto dentro del Arkham Asylum era todo un detalle que nos permitía encontrar reliquias, historias, grabaciones y un montón de contenido relacionado con los pacientes más importantes, así como otras historias relacionadas con Batman o Jim Gordon. De igual forma había guiños más evidentes al Murciélago como la aparición del batimóvil, la baticueva debajo de Arkham o las conversaciones con Alfred y Oráculo. Muchos de estos detalles se disfrutan más con conocimientos previos del cómic, pero la experiencia no cambia drásticamente para aquellos que llegaron por una película o caricatura.

Y es que Batman: Arkham Asylum tomó de donde pudo para armar su propia historia. En momentos el videojuego parece una continuación de la serie animada de Batman, mientras que el resto de la historia evoca detalles de series como Death in the Family o The Killing Joke. La combinación permite que la historia tenga un poco de todo para los diferentes fanáticos del personaje, mientras que los más clavados tendrán pequeños guiños que los llevaran a descubrir o releer viejos cómics.

Sobre el punto anterior no podemos dejar de mencionar las voces detrás de Batman, Joker y Harley Quinn, mismas que se repiten de Batman: The Animated Series (así como de muchos otros proyectos) y que se convirtieron en un estandarte para la presentación del juego. Probablemente la confirmación de Mark Hamill (Joker), Kevin Conroy (Batman) y Arleen Sorkin (Harley Quinn), fueron la primera revelación importante sobre un proyecto que podría tener mucho futuro en el legado de Batman.

Claro que no fue hasta que se lanzó el juego y pudimos ver estas actuaciones en acción que nos encontramos ante una verdadera revolución de Batman. La combinación de todos los elementos mencionados no solo nos permitía jugar una historia sin precedentes, sino que además nos regalaba esa sensación de ser Batman. Siendo esto la clave principal alrededor de la aceptación y el éxito de la serie. Todos los movimientos gadgets, villanos, referencias, personalidad y demás elementos característicos de el Caballero de la Noche estaban en el juego de Rocksteady. Cada uno implementado de forma perfecta. Incluso dentro de los modos alternativos a la historia.

It’s over, Joker

Podrá sonar un poco hipster -o mamón-, pero yo sí esperaba mucho Batman: Arkham Asylum. En XB Player me había tocado leer un par de textos sobre el juego y me había emocionado mucho. Además, un año antes se había estrenado The Dark Knight y seguía muy hypeado por el personaje de DC Comics. Tanto TDK como Arkham Asylum se convirtieron en mi entrada al universo de DC Comics, pues hasta antes de esto no era muy fan de sus personajes o películas. Siempre he sido más de Spider-Man y los X-Men.

Le tengo mucho cariño a Arkham Asylum por ser el primer juego al que le hice una “reseña”. Me encantaría poner un extracto de ese texto, pero el blog que la albergaba cerró después de que el administrador se enojó con los otros miembros del blog (pueden escuchar un poco sobre esa historia aquí). Otro gran recuerdo que tengo con el juego es que fue mi primera edición especial… lo cual no es muy bueno, porque la verdad estaba muy culera. Pero en general disfrute mucho jugar Arkham Asylum y puedo decir con mucho orgullo que el Batman de este juego es mi Batman favorito de todos los que existen.

Hoy no soy tan fan de Batman, pero puedo regresar a Asylum en cualquier momento. Y es que el primer juego -al igual que ocurre con muchas de las series que se vuelven mega importantes- tenía un tono más oscuro que sus secuelas, precuelas y demás continuaciones. No se trataba simplemente detener a los villanos y salvar Gotham, sino de explorar la mente de Batman a través de los personajes que lo han transformado o que han surgido como una respuesta a su interminable lucha contra el crimen.

Para alguien que no conoce nada del personaje esto puede ser una experiencia sublime. Y justo eso fue lo que me pasó a mí. Encontré en Arkham Asylum algo que iba más allá del multimillonario miembro de la Justice League. No era el Batman de los sesenta que conocieron mis papás (por las múltiples repeticiones), tampoco era el Batman aburrido de las películas de Nolan (lo mejor de esa trilogía es Joker) y mucho menos se parecía al Batman de Los Súper Amigos.

Este Batman era mi Batman (con un poco del Batman que vi en la serie de los noventa, pero que nunca me gustó más que Spider-Man). Es -y siempre será- el Batman por el que le entré a DC Comics. El inicio de una saga impresionante que disfruté de principio a fin. Y eso es suficiente para convertirlo en mi Batman favorito.

Batman: Arkham Asylum promedia un 92 en Metacritic. Y es una de las sagas más importantes que vimos nacer en la sexta generación de consolas.